LIDERAGORA.net | El blog de Daniel Sánchez Reina

Un espacio de lectura y reflexión sobre Liderazgo Empresarial. Y si quieres todavía más… todos los JUEVES a las 16:20 (GMT+1), en CAPITAL RADIO, mi sección "QUIERO SER UN BUEN JEFE"

CONSENSO EN LA EMPRESA… ¿SÍ o NO?

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En el entorno empresarial, ¿es deseable tomar las decisiones por consenso? ¿y democráticamente? En mi opinión ambas son desaconsejables.

Antes de daros mis argumentos, es bueno que los términos queden bien definidos:

–          Por decisión de Consenso entendemos aquélla que se toma mediante el proceso de eliminar los factores que generan tensión y diferencias en el grupo, hasta quedarnos con aquella solución compuesta únicamente por los factores en los que todos estamos de acuerdo y nos sentimos razonablemente cómodos.

–          Por decisión Democrática entendemos aquélla que la mayoría decide.

¿Por qué considero que las decisiones por Consenso son nocivas en la empresa? Muy sencillo: porque provocan que entremos en una sala de reuniones con el objetivo de crear un Caballo y salgamos habiendo creado un Camello.

Alguien podría contra-argumentar que no tiene nada de malo haber salido con un animal distinto al que buscábamos si, al fin y al cabo, cuenta con la aprobación de todo el grupo. Te diré por qué es malo:

–          Si eres el propietario de la empresa, es tu inversión, tu dinero (y probablemente tus deudas de préstamos bancarios) lo que está en juego. Creaste tu empresa en base a una Misión, una Visión y unos Valores (implícitos o explícitos, más conscientemente o menos, más comunicados o menos, pero los tienes). Y en consecuencia tienes una Estrategia. Tu estrategia era crear un Caballo. Mantenla y comunícala bien a tu equipo para que trabajen en esa línea. En caso contrario estarás pervirtiendo la razón de ser de tu empresa. La estarás convirtiendo, de facto, en una empresa diferente. Tú tienes la visión más global, tú sabes por qué quisiste montar esa empresa y no otra.

–       Si eres empleado y además directivo o con potestad para la toma de decisiones, piensa que en cada acción que decides llevar a cabo estás arriesgando el dinero de otro, tanto el de los propietarios/accionistas como el salario de los empleados. No es tu dinero el que está en juego. Por tanto, si la estrategia de la compañía era crear un Caballo, es tu obligación conducir a tu equipo hacia ese objetivo. Debes pedir opinión y escuchar las diferentes maneras que te propondrán de llegar a ello. Tú dispones de más información que tu equipo. Es tu obligación rechazar o reconducir aquellos debates que no conduzcan al objetivo. Te habrás comportado como un irresponsable si permites que se pervierta. Ni fundaste tú la empresa ni se creó con tu dinero, así que no te corresponde cambiar el rumbo marcado. Cuando sea tu dinero el que esté en juego, podrás permitirte la licencia de crear Camellos. Mientras sea el dinero de otros el que está en juego, es un Caballo lo que te toca construir.

¿Y qué ocurre con las decisiones democráticas? Si la de consenso es mala, mucho peor es ésta. En la de consenso al menos tenemos algo que fue construido con la suma de muchas opiniones. La democrática es como una lotería: no está nada claro que el resultado vaya a tener relación con la estrategia de la empresa.

Siento ser tan taxativo en este asunto. Existe un halo romántico que rodea a las decisiones consensuadas y democráticas en la empresa. Así como en la sociedad civil es un buen mecanismo de gobierno por varias y potentes razones (el Consenso ayuda a superar períodos de dificultad y transiciones políticas, y la Democracia permite que distintas visiones sobre la forma de organizarnos tengan la oportunidad de poner en práctica sus tesis y de alternarse), en la empresa pueden llegar a representar un grave problema por perversión de la estrategia.

Así como nunca es bueno tomar decisiones empresariales democráticamente, sí que  existen algunas excepciones en que el consenso puede y debe ser utilizado. Os pondré dos ejemplos a modo de paradigma, que os ayudará a encontrar otras situaciones particulares en vuestras empresas donde también podréis aplicarlo:

–          Busca el consenso en la Creación de Argumentarios de Venta: ¿Por qué? Los Clientes, como ciudadanos que son, tienen diferentes sensibilidades. Los equipos de ventas y de marketing, como ciudadanos que son, tienen diferentes sensibilidades también y son una muestra de la sociedad y por tanto de las distintas sensibilidades de tus Clientes. En consecuencia, una decisión sobre argumentarios de venta tomada por consenso entre el personal de ventas y de marketing será probablemente la que mejor represente el sentir de tus Clientes.

–          Busca el consenso en la Creación de Procesos Transversales: ¿Por qué? Los Procesos de una compañía pertenecen al ámbito operativo, no al estratégico. Es el ‘Cómo’, no el ‘Qué’. Por tanto no corren el riesgo de desvirtuar la estrategia (aunque pueden contribuir a dificultarla o a destrozarla si están mal diseñados). Estos Procesos afectarán a varios departamentos, con conflictos de intereses y con diferentes opiniones sobre la mejor forma de definirlos. El Consenso es un buen instrumento para que todos los actores del proceso se encuentren cómodos aplicándolo en su día a día.

Si he roto uno de tus sueños románticos sobre la democracia y el consenso en las empresas, lo siento. Te recomiendo encarecidamente que reflexiones sobre ello.

Os deseo lo mejor.

Daniel Sánchez Reina

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2 comentarios el “CONSENSO EN LA EMPRESA… ¿SÍ o NO?

  1. Eva de la Torre
    febrero 18, 2014

    Coincido en que no hay lugar para el consenso o la democracia en las tomas de decisiones en la empresa. Sin embargo, dado que deben ser los directivos (dueños o no) los que asuman esa responsabilidad, creoq ue también debe haber una forma de que sean ellos los que ‘paguen’ el pato si su decisión ha sido un error. Lo malo es que en muchas ocasiones, las consecuencias de una mala decisión del equipo directivo las pagan los trabajadores y más si advirtieron de que aquello era un error. En el ámbito empresarial, al igual que en el político, echo en falta mayor capacidad de asumir las propias decisiones.
    Que tegáis un buen día

    • Daniel Sánchez Reina
      febrero 20, 2014

      Hola Eva.
      En mi experiencia sí he visto directivos que han ‘pagado el pato’ por sus decisiones. Otra cosa es la política, donde las dinámicas son otras y hay sinvergüenzas que pueden campar a sus anchas porque se les tolera (y lo toleramos).
      Muchas gracias por tu comentario.

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Esta entrada fue publicada en febrero 17, 2014 por y etiquetada con , , , , , , .

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